Gustos musicales

¿Cómo se forman nuestros gustos musicales?
Pensá en el grupo, cantante o estilo musical que te gusta, ¿por qué te gusta? ¿cómo llegó a gustarte?

Cuando era chico y empezaba a salir y hacer amigos, mis primeros pasos en mi vida social, me enfrenté al siguiente predicamento: Tenía amigos de grupos muy distintos, y por tanto sus gustos eran diferentes también. No sólo en lo que hacían, cómo vestían, dónde se reunían y los temas de los que hablaban eran distintos, sino también, y principalmente, en la música que escuchaban.
Y yo ahí estaba, ¿cuál se suponía que era la música que me gustaba a mí? A diferencia de todos ellos, yo no podía definirme, no podía decantarme por un único género. Mis amigos cumbieros sólo escuchaban cumbia (y más tarde cuarteto y cumbia villera). Mis amigas del barrio cheto escuchaban pop todo el día, fanáticas de BSB . Otro grupito que escuchaba rock nacional. Finalmente yo, cuando estaba solo en casa o con mi novia escuchaba música más tranquila, romántica y melódica.
Generalmente la gente decanta por un grupo de amigos, un estilo de música y una forma de vestirse y actuar. Porque en la adolescencia la música que escuchás es bastante significativa, tal vez en la juventud y madurez no sea así e intervengan otros factores (como el lugar de trabajo)

En aquel entonces, llegué a dos conclusiones: nos gusta lo que reconocemos, encontramos familiar, lo que sentimos “propio”; y la repetición hace al gusto.
Lo sospeché cuando después de tanto escuchar BSB me terminó gustando (al principio, recuerdo muy bien, no me gustaba). Y lo confirmé ahora, que de tanto estar bajo el influjo del reggaeton que escucha mi hermana todo el día, terminó agradándome. Si bien no es de mis estilos favoritos, noto que cuando empieza a sonar un tema de esos que involuntariamente escuché mil veces, se activa algo en mí, lo “reconozco”, me es familiar, empatizo mi humor con el del género y “me dejo llevar” por el ritmo. Exactamente lo mismo que me pasa con otros géneros que me gustan más.

Y la industria de la música lo sabe perfectamente. Por eso los nuevos cantantes son “apadrinados” por cantantes ya consagrados. Por eso las bandas imitan lo más posible a los de su género al principio, para luego intentar diferenciarse y hacerse un nombre. Por eso en la radio te van poniendo lo nuevo junto con lo viejo (en vez de hacer, por ejemplo, media hora exclusiva de éxitos y media de nuevos). Te la van metiendo de a poquito, y para cuando te diste cuenta, ya te gusta el nuevo tema o el nuevo grupo. Si hasta juraría que cuando “queman” un tema, es a propósito, para darle espacio a lo que se viene.

Es inevitable, si los dejás, si les das permiso, los distintos géneros musicales generan distintos estados de ánimo. No sólo los acompañan, también los generan. En general, cuando estás bajón, tenés ganas de escuchar música bajón… y así seguís bajón. Y si estás en la cima del mundo, con toda la energía y unas ganas de joda terribles, escuchás música acorde. Pero por ejemplo, ¿nunca te pasó estar en una fiesta, con todo el entusiasmo del mundo, y que el boludo que está a cargo de la música “pincha” el ambiente y de repente eso hace que todos se aburran, se calmen y se quieran ir a sus casas? Lo peor que podés hacer cuando estás depre, es escuchar música depre (y es lo que siempre hacemos). La próxima vez que estés deprimido, intentá poner música muy alegre y movida, al principio te vas a sentir “incómodo”, pero a la larga, te va a curar la depre. Si tu novia te dejó, escuchá heavy metal.

Y yo me pregunto: ¿Es tan simple como esto? ¿Nuestra personalidad decide nuestros gustos musicales como creemos, o son estos los que nos marcan el comportamiento?
¿Te juntás con tus amigos cumbieros porque a todos les gusta la cumbia… o les gusta la cumbia porque es lo único que escuchan cuando se juntan y porque sólo se juntan con otros a los que les gusta la cumbia?
¿Escuchamos siempre esa misma radio FM porque pasan la música que nos gusta y que va con nuestra idiosincrasia o la radio que escuchamos define, genera, crea, moldea nuestro gusto musical?
¿Si por un período de unos meses o años escucho música de un determinado género, distinto a lo que venía escuchando, modificará mi personalidad de alguna forma? o simplemente seré el mismo de siempre pero que escucha otra cosa. Yo soy solitario y romántico porque escucho lentos todo el día, y vos sos alegre y extrovertida porque escuchás latinos y tecno o de tanto ir al boliche a bailar desarrollaste esa personalidad?
¿Se puede tener gustos musicales muy distintos a lo que se esperaría de uno según mi lugar de residencia, amistades, personalidad y lo que escuchan los que están a mi alrededor?
¿Los amigos definen lo que escuchamos o lo que escuchamos definen los amigos que buscamos y encontramos?
¿Qué tan difícil es entablar una amistad con alguien que tiene gustos musicales marcadamente contrarios a los nuestros? ¿Puede alguien así ser parecido a vos en algo como para interesarle tu amistad? ¿Cumbieros amigos de emos? ¿Rolingas amigos de amantes de la música clásica? ¿Adictos a la salsa saliendo a bailar a un boliche tecno? ¿Rastafari escuchando bandana con su amigo metalero?
¿Qué tanto de tu personalidad se lo debés a la música que escuchaste cuando eras adolescente?

Sí, ya sé… otro de esos temas que sólo a mí me preocupan. O tal vez estoy diciendo una obviedad. ¡Qué le vamos a hacer!

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Del anonimato al exhibicionismo en Internet

¿Por qué pasamos del obsesivo anonimato de los foros y chats del 2000 al imperioso y desprejuiciado exhibicionismo del 2010?

No sé si ustedes lo recuerdan, pero por aquella época (alrededor del año 2000) NADIE ponía su nombre en internet. Los foros gobernaban la red de redes y en ellos éramos todos avatares. Todos tenían nicks, cuanto más extraños y anónimos mejor. La imagen que elegíamos para representarnos, era algo que nos gustaba, algo que queríamos o que nos alejaba de la realidad, pero jamás era algo que nos identificara. Podríamos poner un personaje ficticio, un animal o un dibujo extraño, pero no poníamos nada que dijera quiénes éramos. Y nuestra obsesión con el anonimato era tal, que teníamos varios usuarios distintos registrados, que usábamos dependiendo de nuestro humor, de nuestra fantasía y “para despistar”. Todo foro que se precie, tenía un tópico sobre fotos de los usuarios; “quién está detrás del avatar” decían, pero si entrabas, encontrabas a mucha gente pidiendo a los demás que se muestren, pero a ninguno mostrándose. Había vergüenza, había miedo (o al menos prudencia) a que sepan quiénes éramos.

Pero algo pasó en el medio, algo que yo me perdí y no me enteré. Primero aparecieron los primeros nicks-nombre. Ya no eras “Megatron”, ahora eras “D13G0″ o “MartínM”. Y todos nos asombramos cuando apareció el primer apellido en un nick. “GastonPereira” ¿Está loco este pibe?¿Cómo va a poner su nombre completo? ¿No sabe lo que le puede pasar?

¿Y qué le podía pasar? Nadie sabía con seguridad. Para empezar, que todo lo que dijeras quedaría registrado y tiempo después alguien podría encontrarlo y usarlo en tu contra. Tu nueva novia podría leer ese post en el que dijiste que tu novia anterior era el verdadero amor de tu vida. Tu jefe podría entrar al mismo foro de criadores de hámsters que vos y ver ese topic en el que lo criticabas. Tu cuñado podría entrar al mismo chat de “20/30 buscan sexo” y contarle a tu mujer que te vio ahí.

Y luego vinieron las redes sociales y lo cambiaron todo. De repente, todos a subir fotos a flickr. Todos a contar lo que hacemos y dejamos de hacer en twitter. A hacerse fan de todo lo que encontremos que nos guste en facebook, y a completar interminables formularios con todo lo que se puede contar sobre uno mismo. Pero si antes, cuando completábamos un formulario, mentíamos en todos los campos, desde la edad hasta el nombre. ¿Qué pasó?
Y así es como esa tía que siempre te decía que eras un vago, ahora sabe que estás desempleado hace un año. Tu ex novia ve lo gordo que estás. Tu compañero de secundaria que siempre competía con vos, te muestra orgulloso las fotos de su viaje a Acapulco. El amor de tu vida ahora posa con ese amigo que supuestamente no le gustaba. Ahora si te gusta una chica, basta buscarla en twitter o facebook para enterarte de todo sobre ella. La música que le gusta, los lugares a los que le gusta ir, quiénes son sus amigos. De hecho, se puede saber muchísimo de casi cualquier persona gracias a lo que pone en facebook (o lo que otros ponen por él)

Hace poco me dijeron que por qué no ponía una foto de avatar. Que seguramente debo de ser feo. Sí, seguramente sea feo, pero yo no cambio mi avatar porque todavía recuerdo lo que un avatar es. La idea viene de la religión hindú y su mitología. El avatar era el cuerpo, la representación de un dios en nuestro mundo. Si bien no es un concepto cristiano, ¿se imaginan qué hubiera pasado si Jesús un día era hombre, otro día era mujer, al mes era una cabre y dos años después una silla o un lagarto?
Bueno, lo mismo para internet. Se supone que el avatar es la imagen que te identifica, que te hace único e inconfundible. Yo cada vez que cambian el avatar, no sé con quién estoy hablando. Entro a twitter y encuentro un montón de cabecitas chiquititas y oscuras de gente que no conozco. Un día estás minúsculo sobre una colina y al siguiente tienes un plano corto a tus ojos y tu nariz. ¡DEJEN DE CAMBIAR SUS CONDENADOS AVATARES DE UNA VEZ! Que no! que el avatar no es una foto, si fuera foto, no sería de 100×100. A ese tamaño, todos se ven iguales, joder! Las fotos pónganla en otro lado.

Nos mostramos todos. Y el que no se muestra es un bicho asocial, aburrido. Y yo no lo entiendo. El anonimato obsesivo, si bien era exagerado, sí lo entendía. Pero esto no. ¿Por qué mostrarle todas mis fotos a cientos de desconocidos? ¿Por qué subir una foto sexy mostrando las tetas? ¿A quién intentás atraer? O sea, entiendo que quieras seducir a un chico que te gusta, pero cuál es la idea de intentar seducir a todos y a todos a la vez? Nuestra vida y la de los demás, se mezclan en un cambalache de fotos, actualizaciones de estado, tests, juegos, quiz, confesiones, alegrías y tristezas. Todo expuesto, no nos guardamos casi nada. Y aún así, somos falsos, mostramos sólo lo lindo, lo atractivo. Intentamos ser especiales, “famosos”, resaltar, pero a la vez encajar, ser parte de algo, de lo que sea.

Y nos mostramos a todos. Nos olvidamos de los filtros. Parientes, amigos, conocidos, compañeros de trabajo y jefes, y una enorme masa de gente desconocida, tienen acceso a nuestra información. Desde dónde vivimos o nuestra edad, hasta qué hicimos el fin de semana o en qué trabajamos. A veces pienso que inconscientemente twitteamos y mostramos teniendo en mente a unos pocos más cercanos en mente, pero la realidad (que olvidamos) es que un alto porcentaje de nuestros contactos son personas a las que apenas vimos una vez, o nunca. Y ponemos en sus manos un montón de información sobre nosotros mismos, casi sin pensar. Y sin filtrar.

¿No hay riesgos en ser tan exhibicionistas? ¿Por qué y para qué lo hacemos? ¿Es realmente necesario? Que todos vean esa foto, que todos lean esa confesión, que todos sepan qué estás haciendo o qué está pasando. ¿Tenés alguna anécdota de un problema causado por la sobre exposición de facebook y twitter? Seguro que todos  las tenemos, o pronto las empezaremos a tener.

Y más allá de lo que me respondan a estas cuestiones, mi verdadera pregunta es: ¿Qué pasará en los próximos 10 años?

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Lo mejor de la bloggosfera 2009

Así como hice yo hace unos días, se me ocurrió pedirle a varios bloggers que disfruto leyendo a diario, que hicieran un post con una lista de los mejores post de sus blogs del año que terminó (sí, recién ahora). Afortunadamente unos cuantos me contestaron y se sumaron a la idea. Y aquí están sus mejores artículos:

lo mejor de Guillermo de alt-tab

lo mejor de Guty de dalgrev

lo mejor de Marina Torchiari de Es Evidente

lo mejor de el Pulpo de Atención Viandante

lo mejor de Ceci de Acceso-Directo

lo mejor de Kurioso de Kurioso.es (y del 2008)

lo mejor de Nicolás Pícolli de Sicrono:

  • Seleccionar Información Una de las más difíciles hazañas que afrontamos los bloggers y periodistas al momento de absorber información: los filtros. Cómo seleccionamos tanta información y cuáles son los criteros.
  • Community Managers y Social Media Editors Uno de los puestos que más se habló durante el año en medios. Un nuevo rol dentro de las redacciones periodísticas y su función hacia dentro y fuera de la empresa.
  • La web se está twitterizando Un pequeñísima reflexión sobre la réplica constante de estilo de diseño de Twitter en tooooodos lados :)
  • Medios tradicionales vs. nuevos medios La vieja y nueva industria se debatió a duelo sobre cómo deben distribuirse los contenidos en internet. ¿Quién ganará?
  • Breve historia de las noticias hiperlocales Un tema que me gusta y me interesa mucho es la información vinculada a un punto geográfico puntual. Las noticias hiperlocales que tanto se hablan y poco se aplican y a mí parecer tienen un futuro enorme. Aunque aquí cuento un poco su historia.
  • Bienvenidas las comunidades a los medios digitales Quedará en la historia de los medios digitales el día en que se cruzaron plataformas y nadie se murió por ello: CNN tuvo a Facebook en portada y Twitter estuvo en todos lados. Bienvenidas las redes sociales a los medios! :)

lo mejor de Francisco Fuentes de ffuent.es y LXA!

lo mejor de Matías Azcue de Mazcue.com.ar

y finalmente, mis favoritos del 2009 en n3ri.com.ar

Agradezco de corazón a los que se prendieron con la idea del meme, sus aportes son geniales. Les recomiendo ALTAMENTE su lectura. Me hubiera gustado agregar algunas que otra participaciones más, pero no es el mejor momento para hacer esto, muchos están de vacaciones o tienen blogs con miles de post escritos. De todas formas, dejo la invitación abierta a toda la comunidad de bloggers, si quieren sumarse, escriban un post con los que consideran sus mejores artículos del año 2009 y me pasan el link, con gusto los agregaré. Pueden ser los más votados, los más comentados, los que generaron más visitas o simplemente los que más disfrutaron ustedes mismos escribiendo.

De paso les comento, siempre pensé que todo blog debería tener una sección “mejores post” porque es una excelente carta de presentación para cuando uno entra por primera vez, para conocer el estilo del autor. Muchas veces el último par de post escritos no es lo mejor que podemos dar, ni lo más representativo. Por eso, si estás leyendo esto y tenés un blog, haceme caso y creá esa sección.

Y para aquellos que sólo van a dejar un comentario criticando que el título es muy pretencioso, les recuerdo que sólo es una catchy phrase  nada más.

¿Te gusta ese blog? ¡Demuéstralo!

Así como se ha dicho que la paga del artista es el aplauso, así también ocurre con el blogger.
quieren compartir con otros su pasión por algún tema. Por eso, necesitan saber que esos otros están ahí. Y existen muchas maneras de demostrar que te gusta un blog.

Para empezar, deja un comentario. Aunque sea para decir “me gustó lo que escribiste” o “gracias, me es muy útil la información”. Los comentarios son los aplausos de la blogosfera. El que escribe un blog, es un artista que realiza su arte de espaldas al público. No nos ve. Puede averiguar cuántos vinieron a la función, pero no los oye reír, no sabe si se quedan hasta el final o se van antes, no sabe si se aburren o si logró captar su atención. Si quieres demostrarle a un blogger que te gustó lo que escribió, no hay mejor forma que decírselo. En serio, nos interesa tu opión. Y si prefieres no hacerlo públicamente, puedes también usar el formulario de contacto o mandarle un mail.

Colabora y agradece. Una persona bien educada, si encuentra la solución a su problema gracias a la ayuda desinteresada de otro… se lo agradece. No te vayas, no cierres esa ventana sin dejar un agradecimiento al menos. Y si puedes agregar información, contenido, contar tu experiencia, ampliar con un ejemplo, explicar algo o enriquecer un post de alguna forma, hazlo.  Los comentarios que aportan contenido, son los que el blogger más aprecia. Por cierto, si ves algún error ortográfico y quieres corregirlo, recuerda hacerlo de una manera correcta.

Síguelo. Si te gustó un artículo, o un par de ellos, es muy probable que te guste el resto del blog. Puedes enterarte más sobre él leyendo otras secciones, como el “acerca de”. También puedes leer sus post viejos y comentarlos, o seguir los nuevos que salgan. Para eso, la mayoría de los blogs tienen el ícono de RSS o algún formulario donde poder recibir por email sus actualizaciones. Además, existen otros medios, donde seguir a un blogger, como twitter, flickr o incluso facebook.

Compártelo. Existen muchas formas de compartir lo que leemos en internet. Desde reenviar un mail con el texto del blog (o un enlace a él) hasta publicarlo en twitter, facebook u otras redes sociales, como menéame o taringa. Si eres usuario de alguna de ellas, puedes demostrar cuánto te gustó, enviando el artículo. Para ello, la mayoría de los blogs tienen una barra con pequeños iconitos debajo de cada post, para facilitarte el envío. Puedes usarlo cuando lo veas.

Cítalo. Si tienes un blog tú también, o si quieres en tu facebook, puedes copiar su post, expandirlo, comentarlo, criticarlo, alabarlo, responderlo, etc. Pero una aclaración: no se te ocurra robarle el crédito al autor, si copias sus textos en algún foro o red social, siempre aclara de dónde lo sacaste y quién lo escribió. Es lo que se conoce como “enlazar a la fuente” (dejar un link al principio o al final de tu copia, que apunte al blog original).

Recompénsalo económicamente. Es un tema conflictivo este, pero hay que tratarlo. La inmensa mayoría de los bloggers, no cobra por escribir en sus blogs. Pero esto no implica que lo que escriben no sea de muy buena calidad o útil. Piensa, últimamente cuando buscaste información en google, ¿dónde te llevó? ¿a una página profesional, de una empresa, a un diario online… o a un blog? En internet, muchísima información es gratis y disponible para todos gracias a la colaboración desinteresada de millones de personas. Pero también, gracias a la publicidad. La publicidad provoca rechazo, ya lo sé. En la tele cambiamos de canal, y en la web usamos adblock. Hay bloggers que ponen publicidad en sus sitios, generalmente es de tipo “no intrusiva”, como el servicio de google adsense; pequeños recuadros con publicidad contextual. Otros, ponen pequeños banners de promoción de otras páginas o de servicios web. Incluso algunos, venden cosas que hicieron, como libros que escribieron, themes personalizados, asesoría técnica, etc.Y finalmente, otros aceptan donaciones voluntarias por medios como paypal. La mayoría no pretende hacerse ricos con esto, pero sí les sirve para pagar pequeños gastos como el costo del hosting y del dominio. Por eso, si realmente te sientes agradecido con un blog, puedes pensar en prestarle más atención a la publicidad que contienen. Agregarlos a la lista blanca de adblock, clickar en algún banner o adsense que te resulte interesante, o comprar lo que el sitio venda, incluso hacer una donación, que por muy pequeña que sea, siempre suma. Yo personalmente, tengo la costumbre de, si un blog me sirvió mucho, hacer click en alguna de sus publicidades, como forma de agradecimiento anónima.

Enlaza. Si tienes tu propio blog o página web, puedes enlazar aquellos blogs que te gustan. Ya sea en tu blogroll, como escribiendo sobre un artículo suyo, y poniendo el link hacia él o haciendo una reseña. ¿Eres blogger y te gustó un blog? ¿Por qué no le dedicas un post? La bloggosfera es una gran comunidad, y esta es una excelente forma de demostrar que eres parte de ella.

Estas son las principales maneras de demostrar que un blog te gusta. Puedes dejarme un comentario si se te ocurre alguna forma más, o diciendo cuál es tu favorita y por qué.

Por cierto, este texto está inspirado en parte en uno de Acceso-Directo (blog que por cierto, me gusta mucho) que recordé mientras escribía esto.

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