«No dejes morir mi tamagotchi»
Tengo una anécdota genial con un tamagotchi. Soy del interior del país, de Corrientes, y cuando terminé el secundario, me vine a Buenos Aires a estudiar. Mi hermanita menor, el día que viajaba, me regaló su querido tamagotchi y me insistió mucho con que «no lo dejes morir hasta que vuelvas». Mi padre es camionero,







