Efecto Forer: Me hice un test de personalidad y me dio que soy “debatidor”

Primero que nada, sí, ya sé, la palabra “debatidor” no existe. Tampoco “debatiente”. ¿Qué queré que le haaaaga?

debaterMe causó gracia que me sacara tanto la ficha. No me esperaba “debater” como personalidad. Pero sí, uno de mis hobbies favoritos es debatir. Estoy en varios grupos de debate, sobre ciencia, sobre política, sobre ética, veganismo, pseudociencias (o como las llamo yo, siencias o psiencias), de películas y series, de ciencia ficción, de economía, de videojuegos, de religión y ateísmo, de “cosas nerd/geek”. Tengo un blog porque me gusta que me dejen comentarios y opinen y me discutan. El que me conozca de twitter sabe que puede venir a buscarme pelea (debate) cuando quiera sobre lo que quiera. Y sí, el comenzar una oración con “Actually…” o “En realidaaaad” o “Técnicamenteeee…” para señalar algún detalle o error, es parte de mi repertorio diario.

El Efecto Forer

Por otro lado, debo señalar que estos test son bastante truchos y obvios. El efecto Forer (también llamado falacia de validación personal o el efecto Barnum, por P. T. Barnum) es la observación de que los individuos dan altos índices de acierto a descripciones de su personalidad que supuestamente han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente inespecíficas como para poder ser aplicadas a un amplio espectro de gente.

Este efecto psicológico hace que estos tests “funcionen” (o parezcan funcionar). También pasa con los horóscopos, los discursos demagogos de políticos bien entrenados en el arte de engañar a la gente y manipularla, funciona en el cine, en el teatro, le funciona muy bien a los magos hipnotistas y “mentalistas“. Y funcionan demasiado bien (en el sentido lucrativo) a psicoanalistas chamuyeros y vendedores de “auto ayuda“. Si se fijan en el test, todas las 16 personalidades son “cool”, tenés al “mediador”, al “arquitecto”, al “protagonista”, el “virtuoso” y el “aventurero”. No hay una personalidad “el mala onda“, “el criticón“, “amargado aguafiestas“, o “pesimista fracasado” o “irascible engreído forro“, o “envidiosa arpía metepúa“, o “sos medio lelo” o “engreído arrogante patético”, o “nene de mamá”, o “sorete cagador estafador” o “sos nulo, demasiado tímido”. Estos tests están pensados para hacernos sentir bien con lo que somos. Y reforzar los prejuicios que tenemos sobre nosotros mismos. Lo mismo con los libros de autoayuda, no vas a encontrar ninguno que diga “sos un perdedor y difícilmente cambies después de leer estas 200 páginas de obviedades“.

Acá pueden acceder al test de personalidad, si están aburridos y quieren perder su tiempo con obviedades que confirmen lo que ya pensaban de sí mismo.s

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *