Un chiste muy ñoño que me hizo reír un rato. No se puede traducir, aunque se podría hacer uno muy, muy parecido en castellano, cambiando algunas frases.
Llegás a tu casa del «ponga aquí el nombre de su supermercado favorito» y te apetece tomarte una lata de gaseosa (o véase también Cerveza) bien fresquita… pero acabás de comprarlas y están más calientes que una novia. ¿Dónde y cómo las enfriamos? Nuestro primer recurso es el lugar más frío de la casa, el