A los dos trabajadores que me inspiran.
En este día del trabajador quiero homenajear a mi padre, Eduardo, y mi madre, Marisa, mis dos ejemplos a seguir en la vida, que me enseñaron que el trabajo es sinónimo de sacrificio, pero no de queja; de compromiso, pero no de obsesión, que el trabajo es sinónimo de cuidar de los tuyos, de darles


