¿Por qué usamos (realmente) software libre?

Ha llegado el momento de publicar los resultados de la encuesta que realicé hace unos días. Les recuerdo que la finalidad de dicha encuesta era encontrar qué características del software libre nos llevan realmente a usarlo, más allá del discurso comunista (?) de que hay que compartirlo todo entre todos, para lograr un mundo feliz. La encuesta recibió casi de 500 respuestas, que me parece un muestrario aceptable, pero obviamente busqué gente que sea usuaria de linux, sino no tendría gracia. Por otro lado, quiero aclarar que intenté que las preguntas fueran «tramposas», buscando descubrir qué prefieren entre varias características del software libre, para ver cuáles priorizamos y cuáles tienen menos importancia. Esto llevó a que muchos se quejen de que faltaban opciones, que hay muchos «grises» o cosas así. En teoría era a propósito, en la práctica a lo mejor pude redactarlo mejor, pero quería forzarlos a decantarse por una u otra opción. Ahora los dejo con los resultados y una interpretación personal de ellos.

La principal razón de ser del software libre es el poder editar el código fuente y adaptarlo a mis necesidades. Para eso se inventó. Es, diría yo, la principal y más fundamental de sus «cuatro libertades». Eso claro, en un mundo ideal donde todos sabemos programar y editar el código de un programa (?). En teoría este tendría que ser el principal motivo para usar software libre. Pero vemos de los resultados de la encuesta que más de la mitad nunca modificó ningún código fuente. Y en el otro extremo, sólo un 6% modificó el código y compartió sus modificaciones.

Esta pregunta, un poco engañosa por las cosas que compara, apuntaba a mostrar cuándo priorizamos las características técnicas del programa. Por un lado, aquellos que prefieren prescindir de algunas funcionalidades, en pos de la filosofía detrás del software libre. Yo por ejemplo, soy de esos. Tal vez no lo haría, en un caso extremo que la funcionalidad que le falta al Soft Libre sea fundamental (cosa que en teoría no debería ocurrir, ya que sin importar qué se supone que haga un programa, siempre lo programamos de tal forma que lo fundamental lo haga, en lo que diferimos es en los detalles extras) o si es fundamental para mí. Un ejemplo extremo de esto son los videojuegos. Si sos fiel al soft libre, o no jugás o lo hacés al más puro estilo propietario: pagando o crackeando. Otros, resignarán funcionalidad si hay que pagar por ese extra, pero manteniéndose en la legalidad y otros no están dispuestos a usar otra cosa que no sea lo mejor de lo mejor del mercado, o pagando o usando copias crackeadas. Pero en el mundo ideal, lo que te tiene que importar más del software libre no es ni el precio ni si es el mejor de lo mejor, sino las libertades que te brinda.

Directamente, veamos cuánta importancia le damos a la parte «Libre» en «Software Libre». Las restricciones del software propietario, suelen molestar al usuario, y generalmente apuntan a la libertad de uso (Libertad 0) o a veces, la libertad coartan (más de lo esperado) la libertad de distribución. En el gráfico es evidente, o usamos la alternativa totalmente libre o quitamos las restricciones del programa privativo; cuál de las dos dependerá de otros factores.

¿Preferimos usar lo que todos usan, sólo porque todos lo usan? Es algo que no nos caracteriza para nada a los usuarios de software libre. No está entre nuestros intereses y motivaciones. Por eso es que la decisión es la misma si comparamos dos programas libres o dos programas propietarios. Y nuestra respuesta sería la misma. Yo creo que esto tiene más que ver con nosotros mismos que con los programas en sí. Nunca escuché a un usuario habitual de Linux, por ejemplo, decir que usaría Windows si fuera regalado. Sólo lo usarían si fuera libre (y modificable) y si funcionara mejor. Aún así, hay casos concretos en los que debemos priorizar esa popularidad, por cuestiones de compatibilidad.

Esta pregunta apunta a mostrar cuánta importancia le damos a la 3ra libertad del software libre, la libertad de modificar el programa, pero no sólo para uno, sino para el beneficio de todos. Pero como no todos los usuarios de software libre son programadores, muchas veces usamos eso como excusa. «Colaboraría con la cultura libre si supiera programar y entendiera esas cosas del kernel y las librerías y las clases y los compiladores». Pues desmintamos esta falacia. Hay muchas formas de colaborar con la cultura libre, si sos usuario de ella y tenés ganas de participar. Traduciendo, enviando sugerencias, donando al creador, participando de su comunidad, difundiendo su uso. Da para un post entero sobre cómo colaborar con la cultura libre. Caprichosamente, la opción de donar dinero la puse aparte porque es algo que siempre se comenta: nadie dona a proyectos libres. No está en nuestra forma de ser, en nuestras costumbres. Además, no hay muchas opciones para hacerlo. El que no usa paypal, casi no tiene otras formas de hacer una donación. A la hora de ser parte activa y no pasiva de la cultura libre, hay tantas formas de hacerlo, que creo que debería casi llegar al 100% de respuestas afirmativas. A veces con un simple email que diga «gracias por tan excelente software» estamos haciendo más de lo que imaginamos.


La segunda libertad, la libertad de distribuir. Iba a preguntar quién distribuyó software libre, pero es una pregunta poco realista. Nadie lo hace, y el que lo hace no lo hace de forma física, sino que te dice «bajate tal programa». La distribución de software, en especial el software libre, es online. Recomendar es el equivalente de usuarios al redistribuir de los programadores.

Acá ponemos en la balanza las libertades del software libre contra su gratuidad. Free vs. «Free». ¿Se podría decir que sólo el 10% de los usuarios de software libre lo usan porque es libre? No. Pero sí podemos decir que para los que fundaron todo esto, la única respuesta correcta es la primera.

En conclusión, es bastante notorio que tenemos otros motivos para usar software libre, que las libertades directas en las que pensaron sus creadores. Es obvio que el factor económico es decisivo para muchos de los usuarios del soft libre, tanto más lo es para los que no son usuarios. Es obvio que nadie se toma estas libertades, tampoco, como obligaciones; pero tranquilamente se podrían ver así: si usás software libre: modificalo, adaptalo, prestalo, recomendalo, agregale cosas, gastá plata en él, compartilo, aprendé de él.

Son libres de comentar sus críticas a la encuesta y de expresar sus propias interpretaciones de los resultados. Les dejo en el primer comment, los comentarios hechos en la encuesta, son anónimos todos, lamentablemente se me mezclaron un poco.

este artículo es libre. lo que significa que puedes copiarlo, modificarlo, usarlo. pero debes citar la fuente y mantener estas mismas libertades y mantener esta nota aclaratoria.

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