El malhumor porteño
Algo que sorprende a la mayoría de los extranjeros e incluso a los visitantes del interior del país, cuando llegan a Buenos Aires es el estado de ánimo generalmente negativo que se respira en las calles de esta ciudad.
Obviamente no es en todos lados y en todo momento, hay lugares particularmente inmunes a esta epidemia: me vienen a la mente, por ejemplo, los pasillos universitarios, desde la apartada y concurrida Ciudad Universitaria hasta cualquier universidad privada cuyo edificio esté en el medio del mapa.
Hace unos días veía al mismo tiempo, en dos canales de televisión distintos, programas de cámaras ocultas y bromas callejeras. El primero eran bromas hechas en las calles y plazas de Capital Federal, y el otro recopilaba cámaras ocultas extranjeras, probablemente de EEUU y Europa. Y noté una marcada diferencia, mientras la reacción a las bromas (antes de saber de qué se trataba) en el caso de extranjeros era generalmente de sorpresa y divertimento, en el caso local las víctimas reaccionaban con muy mala leche. Los extranjeros tendían a quedarse paralizados y riendo con cara de WTF?!?!? asombro por lo que les estaba pasando. Los porteños argentinos (está bien, no puedo asumir que todos fueran nacidos en la capital) tendían a agreder al que les estaba tomando el pelo, «¿qué te pasa pelotudo?» se enojaban fácil y rápidamente, pasaban al insulto casi de inmediato e incluso intentaban pelear. Cuando se les mostraba las cámaras y se les avisaba que era una broma, los extranjeros reaccionaban riendo avergonzados mientras que los que viven en Buenos Aires en muchos casos continuaban enfadados o apenas sonreían, incluso se iban sin más. Lamentablemente no encontré en youtube video alguno del programa argentino para mostrarles de lo que hablo.
Y yo me pregunto ¿por qué la diferencia? ¿Qué les pasa a los porteños? La excusa típica del stress no me parece suficiente, o sea, en otras ciudades del mundo también están estresados y no pasa lo mismo. Recuerdo una vez, después de unos meses de vivir acá, que llegando a mi edificio, saludé amablemente a una vecina (del edificio) que me crucé por la calle y su reacción fue agarrar fuertemente su bolso y acelerar el paso! Ni me miró. O la otra vecina que después de 4 años de vivir en el mismo edificio, no me quería dejar entrar una vez que olvidé mi llave. ¡No me reconocía! Y habíamos compartido el ascensor decenas de veces.Y encima se enojó cuando se lo hice notar.
El mal humor porteño tiene sus reglas. Siempre es entre desconocidos. Generalmente en la calle. Mientras más apurado estés, mayores los humos negros sobre tu cabeza. Estar apurado y de buen humor debe ser pecado. Es común que una persona caminando sola por la calle esté más enojada que si camina en grupo de amigos. Si tienes un auto, no puedes manejar calmado, debes ponerte de mal humor ante el primer bache o colectivo que se te cruce. Claro, en otras ciudades del mundo no tienen esos problemas, sólo ocurre en la gran capital. Los taxistas son legendarios malhumorados, su reputación como viejos cabrones llega hasta Nueva York o la India, donde uno de sus dioses, me contaron, parece un tachero. Obvio que hay que gastar la bocina del coche hasta que te sangre la mano, porque las bocinas, es bien sabido, son mágicas y hacen que el de adelante se mueva un nanosegundo antes de lo que se hubiera movido si no la tocábamos.
Mientras, en las veredas, nos chocamos todos y no nos damos vuelta ni para soltar un débil «disculpá». Al kiosquero le pedimos lo que necesitamos directamente, los «buenos días» te los debo; ¿cuándo fue un buen día en esta ciudad? Y él hará lo propio puteándonos cuando nos vayamos, por no haberle dado monedas. Nos molestarán los «viejos» que caminan por el medio de la vereda, por qué no se quedarán en sus casas viendo televisión?. Insultaremos al que está trabajando y se interpuso en nuestro camino llevando un bulto grande y pesado, robándonos 4 segundos de nuestro preciado tiempo. En el subte empujaremos firmemente a los que están a nuestro alrededor para hacernos un espacio, pisaremos pies y hasta pantorrillas para salir al llegar a nuestra estación. Si existen 5 trenes que nos llevan y traen a Capital y uno se atrasa 15 minutos… incendiaremos 2 formaciones completas, así mañana sólo funcionan 3. Putearemos al policía que nos pidió documentos aquella noche, y también putearemos al chorro que nos robó. ¿Por qué nadie hace nada?!. En la fila del supermercado pelearemos por un lugar, nos colaremos y agrediremos a la cajera por tardarse tanto en hacer ese trabajo repetitivo que hace hace 12 horas sin parar ni para hacer pis. La gente en el supermercado está tan apurada que siempre imagino que seguramente deben llegar a sus casas a rescatar a algún herido, o a vender todas sus acciones en La Bolsa. «Algo» importante tienen que tener pendiente. Tanta prisa para ir a ver Tinelli no creo que tengan.
Por cierto, es gracioso ver la escena que se monta cuando viene mi padre a visitarme y vamos al supermercado. Porque de donde vengo, a las cajeras se las saluda… con una sonrisa (oh pecado de pueblerino!) y se la ayuda a guardar todo en las bolsas. Se le hace algún comentario gracioso, al pasar, mientras nos pasa las cosas, como «qué lindo está el aire acondicionado, me quiero quedar acá adentro». Y se le agradece, también con una sonrisa, cuando te da el cambio. Y créanme, nadie está más cansado de su agotador día de trabajo que mi padre cuando me viene a visitar y aún así ¿dónde está el stress y el malhumor?
¿Tienen una idea de cuántas veces me dijeron «vos no sos de acá, no?» simplemente por saludar, dar un asiento en el colectivo o por pedir permiso?
Pero aún así, lo jodido es que los que venimos del interior a esta gran ciudad (que también tiene virtudes, eh) en vez de propagar nuestro estilo más respetuoso, de contagiar nuestros buenos días y buenas noches, en vez de colmarla de muchas gracias y permisodisculpás nos adaptamos. Algunos luchan más, otros se rinden rápidamente. Y pecamos de lo mismo que cuando llegamos nos sorprendió tanto. Nos estresamos, nos disgustamos, nos ofendemos. Es como les suelo decir a mis amigos del gran Buenos Aires que reniegan de ser llamados «porteños», el ser porteño no es una cuestión geográfica, ser porteño es una cuestión de actitud, una forma de ser, de pensar y de actuar. Esa que nos representa luego en el exterior (supongo que será porque los porteños viajarán más que los del interior) y que hace que por aquellas tierras se diga «los argentinos son así y asá».
Podría dar mil ejemplos más. La interacción con el del delivery, el mozo, la secretaria (obvio que si está buena, la tratás muy bien, ¿no? y si es una vieja gorda, seguro que es una forra, por las dudas la forreás vos primero). Al bibliotecario directamente pedirle el libro que necesitamos, o entregarle en silencio el que venimos a devolver. Y un sinfín de situaciones. Pero no quiero que salga uno a decir «yo al de la biblioteca lo saludo» «yo doy gracias y pido permiso», porque esto no se trata de vos, un caso aislado, sino de una idiosincrasia en general, de una «forma de ser» con la que te cruzás mucho en una ciudad y poco en otras.
¿Por qué creen que los argentinos capitalinos son así? ¿Ustedes también lo han notado? ¿Qué opinan sus conocidos del interior? ¿Cuánto creen que tardará en aparecer el primer porteño insultándome por «cabeza»? Y lo más importante, ¿creen que tiene solución? ¿o es algo que no se cambia más, ni en 50 años de prosperidad económica nacional?
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Aris
No se, es un echo que algunos son amargados, como otros son «vivos» y «cancheros». Igualmente estoy notando que en ciudades como Cipolletti, Neuquén o General Roca están iguales que en Buenos Aires.. estas ciudades crecieron bastante en los últimos años y tubieron inmigraciones de varias partes de Argentina. Espero que acá no pase lo mismo.
Aris
Por cierto, lo de los supermercados y extras es verdad. Igualmente hay veces que los que atienden te tratan para la mierda y te resienten un poco, pero bueno, todos andan en sus días. Yo por lo menos siempre saludo a menos que esté con la cabeza en otra cosa.
N3RI
Uff me quedó muy largo el post ¬¬
enzofava
Bueno lei el post completo y la verdad que estoy de acuerdo con tu pensamiento.
Me senti algo asi como identificado, pues he vivido todo eso que comentas. Viajo mucho a Bs As y siempre note no una «mala onda», sino que la gente de ahi tiene «aires de grandeza» o se sienten superior a los que somos del interior. Como te comentaba, alguna vez llegaron a preguntarme si iba en caballo a la escuela, y eso no me dice mas que hay una «ignorancia generalizada». Piensan que fuera es todo «campo»…
En fin, me alegro de vivir en un pueblo chico, tranquilo y donde la gente todavia no se masifica tanto con sus formas de pensar.
Es mi primer comment aqui, te felicito por tu blog..muy bueno 🙂
Saludos
Isa
Que tema che, es tal cual lo decís vos y es de lo que vivo quejándome. Que se yo… la excusa del «ritmo de vida» como decis vos, sentido no tiene. Si bien en provincia puede no haber ese ritmo, si lo hay en otras ciudades, tanto de Argentina como de otros países y sin embargo la gente no es asi.
Supongo que como con todo aca termina pasando por un tema de educación, que además en cierta forma te contagia. Soy de las que va una vieja delante a dos por hora y pienso que debería estar en su casa (?).
Cuando viví en el sur, me acuerdo que amaba eso. El primer día o uno de los primeros vinieron dos mujeres a regalarnos unos budincitos y a darnos la «bienvenida» (eran justo als fiestas casi). Yo le agradeci, etc pero me acuerdo que me sentí rarísima. Desde eso hasta el saludarte con todos los que ves a diario, o que en lugar de darte vuelta la cara intenten ayudarte siempre que pueden. Algo que como lo anterior, también se contagia y termina dándote ganas de hacerlo recíproco.
Lo loco de todo esto es que que pasa. Yo salgo aca a pasear pongamos de ejemplo. Camino… rodeada de gente caracúlica… que se queja, te empuja, pelea con otros y por ejemplo choca a mi vieja sin darse vuelta siquiera. Por ende, llego a casa con un humor de aquellos y siempre quejándome de algo.
En cambio, salía alla y volvía suoper relajada, feliz y contenta.
El motivo no lo se, salvo el que dije arriba. Y aunque suene feo tampoco creo que cambie nunca, por eso espero en un tiempo si todo sale bien irme de Capital :P.
Buen post Neri! Perdon por el comentario, me fui al re carajo, editalo si queres (?).
Beso!
turca09
Ignoro el por qué, pero es cierto que es así. El otro día llamé a una remisería para agradecer la deferencia que el chofer había tenido con una tía mayor y con bastón, y el dueño pensó que lo decía irónicamente y me insistía con «pero que pasó». El tipo, que hace más de 10 años que tiene remisería y unos choferes divinos, no estaba acostumbrado a que alguien lo llamara para agradeder algo.
Es muy loco. La falta de constumbre de decir «buenos días» o «Gracias», que es tan sencillo… o no?.
Es un buen tema, hay que seguirlo.
hq063
No se quien fue el primer porteño en ser así, pero que hoy vivamos así y nos parezca normal estoy seguro que es porque el mal humor se contagia mucho mas rápido que el bueno. Yo soy del GBA, de los que no se consideran porteños, y no trabajo en capital, por lo cual no voy mas de una vez por semana. Por mi barrio no es todo tan así, hay un poco mas de buen humor, pero igual tampoco es la diferencia. Cuando tengo que ir a capital pasan 7 minutos hasta que termina la autopista y me encuentro en el medio del quilombo de transito de microcentro puteando recontra malhumorado como cualquier otro porteño. Al segundo bocinazo te pones de mal humor vos también y el siguiente semáforo el que toca bocina es uno.
Y solo pensarlo me esta estresando y poniendo de mal humor. También? Si se quedan en la mitad de la avenida tapando dos carriles por querer cruzar cuando sabían que no tenían lugar. Si la ultima vez que agarre reconquista, tarde 1 hora para hacer 10 cuadras. Si cuando fue lo de kraft, tarde mas en dar una vuelta manzana a facultad de medicina que en ir y volver del centro.
En fin… por suerte cuando vuelvo a llegar a vicente lopez me encuentro con una avenida maipu vacía, que me va tranquilizando y de a poco los humos van bajando y uno deja de tocar bocina porque si… Igual, no saludamos a los vecinos por las fiestas ni hacemos chistes a las cajeras ni mucho menos vamos felices ayudando a cruzar viejos por la calle… Pero creo que al menos los que realmente nos movemos por el barrio y no pasamos la mitad de nuestro día en capital, por lo menos saludamos a los colectiveros, o kioskeros, ni vamos tan apurados al supermercado…
Creo que el malhumor porteño tiene epicentro justamente en el microcentro, y de ahí se contagia por cercanía, pero también según la densidad de la gente en las calles, cuantos mas viajan hacia el mismo lado, mas malhumor llega a ese lugar, y si encima viajan hacinados en un subte, ni hablar…
N3RI
se resumirá todo a una simple cuestión de «amontonamiento»? será tan simple la ecuación?
gente amontonada = gente malhumorada?
algo en lo que todos coincidimos es en que el malhumor se contagia más rápido y llega más lejos que el buen humor. Por qué será?
Nachox
A mi me parece que es la falta de tiempo para vivir… hay demasiadas cosas que hacer (porque la sociedad/trabajo/facultad lo exigen) y demasiado poco tiempo para uno… por lo menos eso es lo que a mi me pone de malhumor. Si bien intento (a pesar de ser porteño de nacimiento) ser amable, saludo a la cajera y al repositor externo cuando le pregunto en que gondola encuentro el gancia, la verdad es que el tiempo que paso en el supermercado, es tiempo que no tengo para mi, para hacer lo que me gusta o simplemente para tirarme a ver la tele y relajarme… despues de TODO el día metido en una oficina y en un aula, lo unico que me queda son los fines de semana… y no te puedo explicar lo CORTO que se me hacen… y si, tener que vivir por inercia y no poder disfrutar de la unica vida que me tocó me pone de malhumor…
Saludos
CARLOS
BUENASSSSSSS
COINCIDO CON ESTE POST.
SOY CRIADO EN SAN JUAN, Y POR CUESTIONES LABORALES VIVO EN MZA, Y LA VERDAD QUE AL SER UN POQUITO MAS GRANDE QUE MI PROVINCIA, LA GENTE YA ES MAS SECA.
CUANDO FUI A BS AS EN DICIEMBRE, ME SENTI MUY INCOMODO (COMO CADA VEZ QUE VOY), INSEGURO Y ESTRESADO.
NO COMPRENDO COMO PUEDEN VIVIR EN UN LUGAR TAN LUGUBRE. CON TODO RESPETO, PERO ES COMO CAMINAR POR ZOMBILANDIA, TODOS CON CARA DE EMBOLE Y APURADOS.
IGUAL CONOZCO MUCHOS PORTEÑOS QUE SON MUY MACANUDOS. EL TEMA ES QUE CUANDO VAN A CIUDAD, ES COMO QUE SE PONEN UNA CARETA DE AMARGADOS.
SALUDOS Y ESPERO QUE LES SEA LEVE.
do
Hola Neri muy bueno el post,…..
Primero me resulta chocante hablar de capital e interior, ¿Interior de qué? Si es toda la misma Argentina. Prefiero decir de otras regiones o provincias. Interior suena a que es algo ajeno.
Eel mal humor en Capital Federal, supongo que es un poco de todo, vida agitada, amontonamiento, acostumbramiento, etc, etc….
Soy de una ciudad de 15.000 habitantes y, cada vez que voy con mi novia no entiende por que saludo a todo el mundo, aunque no los conozca. Simplemente por amabilidad.
En estos momentos vivo en La Plata (hace 12 años que estoy), y la verdad que los últimos años ha crecido mucho y se esta pareciendo a capital.
Es más para lo único que voy a capital es a recitales, si lo puedo evitar mejor.
Los que dicen vamos a pasear a capital, no los entiendo, yo voy y vuelvo más cansado.
Hay que descentralizar el país, todo pasa por capital, eso también genera que cada vez más alla más gente y por lo tanto mayor hacinamiento.
Saludos.
HQ063
Carlos dice
«IGUAL CONOZCO MUCHOS PORTEÑOS QUE SON MUY MACANUDOS. » personalmente no creo que los porteños no sean/seamos macanudos, acá el tema es que claramente dice que «CONOCE» a esos porteños macanudos, y creo que todos (o al menos la mayoria, en todos lados hay alguno que no) son/somos macanudos con la gente que conocemos, el malhumor porteño como bien dice el post es simplemente para con el desconocido.
Por otro lado, no se si es tan simple como mayor hacinamiento = mayor malhumor, sino como estarian los chinos?. Creo que mayor hacinamiento = mayor probabilidad de contagio, como la epidemia de gripe A 😛
Y estuve pensando y creo que también influye mucho el egoismo. Podemos ser muy solidarios a veces, todos nos solidarizamos ante una catastrofe y salimos a donar hasta lo que no tenemos. Pero en el día a día no somos así, en el día a día somos egoistas. Porque nuestros problemas son los mas importantes. Porque nadie puede estar mas apurado que nosotros. Porque cuando las empresas o el gobierno nos tocan nuestro bolsillo, todos protestamos, pero si le pasa al otro no nos solidarizamos con la protesta. Porque nos importa tanto que gane boca como que pierda river (o al revez o trasladado a cualquier equipo y su rival, es igual). Porque gana Cristina, que no la votamos, y en vez de querer que nos cierre el orto y haga un buen gobierno estamos deseando que le vaya mal, que se hunda solita. Y acá me incluyo e incluyo a todos, porque no conozco a nadie, ni de capital ni de ninguna parte del pais que haya protestado por nada que no le haya tocado el bolsillo, como mucho un ‘uh si pobres tipos’ y seguimos nuestras vidas, y al otro dia los puteamos por cortar la calle. Alguna excepción debe haber, siempre la hay, pero en lineas generales somos así.
Y ese egoismo creo que todos lo llevamos dentro, tal vez cuando uno vive distendido, sin preocupaciones y lejos de la ciudad el egoismo quede un poco oculto. Pero cuando llegamos al hacinamiento de la ciudad siempre termina por salir a flote, y se empieza a reflejar en el transito, en que la prioridad de paso siempre la tiene uno, porque es el que esta mas apurado y tiene problemas mas importantes. Que problema puede tener el otro que no puede esperar 10 segundos a que pase yo? Y se generan situaciones como ‘como tengo un bondi o una 4×4 te tiro el auto encima y paso yo primero’, ‘si ese cruzo porque yo no’, ‘daaaalee, correte’, ‘pero cruza que llegas con el amarillo boludo me estas haciendo llegar tarde’, o ir a 180 porque total tengo un audi y si chocamos te matas vos, yo tengo airbag. Pero también del otro lado eh, agarro la gral paz de noche con un 1500 destruido, sin luces y sin vtv, porque es mas facil y comodo que esperar un bondi y me chupa un huevo si el auto no esta en condiciones. Pero tambien las motos, que en vez de ocupar un carril se mandan por el costado de los otros sabiendo que uno en el espejo no los ve, total si los tocas el que los paga por bueno es uno. Y los ciclistas que no saben lo que es un semaforo. Los peatones tampoco salen excentos, o alguno conoce a alguien que para ir enfrente de su casa camine hasta la esquina y vuelva?
Todas esas cosas no pasan en otras ciudades hacinadas del mundo. Y ahí nace al malhumor. Desafio a cualquier argentino a pasar todo un dia recorriendo ese quilombo que es el microcentro porteño y no ponerse de malhumor en ningún momento. No se puede, no hay buen humor que resista.
Patricio de Villa Sarasa
«y tubieron inmigraciones de varias partes de Argentina. Espero que acá no pase lo mismo»
No existe la inmigración dentro de un país con sus mismos habitantes.
«Movimiento de población que alude a la llegada a un país de personas de otra nacionalidad para establecerse en él»
BTW, He ido a Cipoletti y la gente es de lo más tranquila. Éstas ciudades crecieron pero tampoco al nivel de Buenos Aires o Rosario.
Noah
Es un mal de casi todas las grandes ciudades, no solo capital federal en argentina, en Santiago de Chile, o en Madrid no hay mucha diferencia, por lo menos yo no la note, percibí el mismo nivel de agresión al pedo.
La presión social, familiar, personal, los tiempos, el hacinamiento, la velocidad, el ruido mental y ambiental, la falta de contacto con la naturaleza entre otros terminan causando bastante ruido a la hora de tratar con la gente.
ezequiel Rivas
Excelente post, intentaré ser conciso. Creo que es una cuestión de hacinamiento. Muchas personas juntas es una situación que no es normal y estresa a cualquier persona.
Calles atestadas, ruido, protestas que se traducen en preocupación por practica mente TODO. El cemento, el poco verde, el aire viciado y el intenso ruido no ayudan para nada. Ni hablar de la preocupación de que nos pase algo con la seguridad que hay…. entonces, con todo esto ¿quién no está malhumorado?
Creo que gente que vive en pueblos, o ciudades chicas, con menos presiones y más espacios al aire libre deben tener incluso menos enfermedades. Por eso ODIO Capital Federal, con tan sólo caminar me estreso. Soy de Beccar e intento ir lo menos posible.
Bueno, ese es mi punto de vista.
Ezequiel
N3RI
entonces todos ustedes sostienen que si sos del interior y venís a Capital Federal, a la larga o a la corta, terminás actuando igual? Estresándote igual?
Yo mantengo mi caracter «pueblerino» después de años de vivir acá, pero bueno, no manejo un auto por calles atestadas y rotas, y siempre voy temprano a todos lados, por lo que evito el amontonamiento de gente en subte y colectivos en horas pico.
No sé, también tiene que ver con lo que dijeron de que para el porteño SUS problemas son terribles (lo noto en mis amigos) y siempre les digo «tenés los mismos problemas que tiene todo el mundo, eso no es excusa para ser maleducado o forro»
N3RI
A los que son del gran buenos aires y no les gusta que los llamemos porteños… yo siempre le hago la misma broma:
Decime YA MISMO y sin pensar ni un segundo, cuál es el gentilicio de la provincia de Buenos Aires? Yo soy de Corrientes, entonces soy «correntino» y vos qué sos?
si tardan más de 2 segundos en contestar les digo riéndome «viste? sos porteño!»
=)
Noah
El stress de la vida en la ciudad etc etc, genera «ruido» en mucha gente que luego pasa a formar parte de ese «ruido» e incluso para protegerse de ello actúan de una manera que genera mas «ruido», pueden ser porteños por nacimiento y crianza o venidos de otra locación geográfica, no es regla algunos de otro lado cambian otros no, algunos porteños son asi, otros no, incluso con desconocidos.
No se si el egoísmo o la falta de empatia cumple rol en el asunto, si bien yo no soy «argentino» ni «porteño» , no tengo empatia con la gente y me la soba todo el mundo menos yo, sin embargo no ando peleando con la gente por colas de supermercado, tampoco dejo de contestar el saludo, etc etc.
HQ063
bonaerense, y orgulloso de serlo 🙂
Por otro lado, vos mismo dijiste que los que vienen desde el interior a la capital terminan actuando igual
«Pero aún así, lo jodido es que los que venimos del interior a esta gran ciudad (que también tiene virtudes, eh) en vez de propagar nuestro estilo más respetuoso, de contagiar nuestros buenos días y buenas noches, en vez de colmarla de muchas gracias y permisodisculpás nos adaptamos. Algunos luchan más, otros se rinden rápidamente. Y pecamos de lo mismo que cuando llegamos nos sorprendió tanto. Nos estresamos, nos disgustamos, nos ofendemos.»
elteto
Muy buen post.
Si bien la gran ciudad irrita un poco el estado de animo, el problema está en la gente, la mayorìa de la gente de capital, está mal en todos lados, en mis recientes vacaciones en brasil, me encontré con mucha gente de Capital los cuales parece que fueron a quejarse en otro lugar mas que a relajarse, muchos decian «el colectivo iba lleno de gente ibamos como vacas», «el transporte publico sale caro, por 11 pesos en Capital me tomo un taxi» hablando de un colectivito que hacìa un recorrido de 12 kilometros por la avenida principal , que salìa 2.5 reales por persona la doña en cuestiòn habia hecho el viaje con su compañero y se quejaba energicamente del costo del paséo, se quejaban de los costos de las cosas, decian «en la costa argentina esto sale tanto», si tanto te gusta la costa argentina andate a las Toninas y cagate de frío. Listo, es lo unico que tengo para decir, en un futuro post que estoy armando en mi blog, explicaré un poco mas, saludos N3ri, como siempre un gusto leer tus post.
ferticidio
Yo trabajo en un registro civil del gran buenos aires. Atiendo unas 50-100 personas por dia. En una epoca solo 4 o 5 saludaban. Pero ahora los hice escarmentar.
Me o menos es asi:
yo: Quien sigue.
Viene la persona.
yo: Buen dia.
la persona: Necesito bla bla…
yo: Buen dia.
la persona: para hacer bla bla bla
yo: Buen dia.
La persona ya me mira raro… como si estuviera insultandola. Apreta un poquito los dientes y larga el tan esperado «buen dia».
yo: Digame, que necesita.
Hay muchos que se quedan como con ganas de putearte por hacerles saludar. Pero de a poco ya los estoy haciendo escarmentar. Sin saludo no hay atencion.
Y de los permisos, disculpe, y gracias mejor ni hablemos.
Saludos.
N3RI
elteto, bueno cuando lo tengas listo pasate por acá y dejanos el link. El tema es quejarse, si estuviera en la costa argentina se hubiera quejado de otra cosa.
ferticidio, jajaja yo también suelo hacer ese tipo de cosas, y es terrible cómo se te enojan porque no les gusta ser corregidos =)
igual, yo me voy a la mierda jajaja había un tiempo que tenía la costumbre de «molestar» al que estuviera en el colectivo en el asiento reservado para embarazadas o discapacitados cuando se hacían los boludos y no lo cedían. Parado a su lado, los golpeaba con la rodilla, ponía mi mano en un lugar que les molestara o cosas así y cuando se levantaban enojados me reía y decía fuerte «ahí tiene un asiento señora»
Un par de veces me «aplaudieron» por hacer eso… y otro par de veces casi me cagan a palos =P
bachi.tux
Soy de Córdoba Capital, y llevo el buen humor conmigo donde quiera que vaya, comprando un chicle o cargando combustible.
Inclusive lo llevé conmigo cuando me fuí por laburo a la Capital Federal y se nota una diferencia abismal. Lo que más me sorprendió son los tacheros (taxistas) que no desbocan ni una sola palabra (o los que viajaron conmigo quizás).
Los otros dias fui a un asado, y no nos conocíamos entre nos, casi ninguno. Luego de 5 minutos de charla estabamos tomando un Fernet abrazados y cantando canciones de Horacio Guaraní jaja.
Perdón, pero es el comentario de un pueblerino y si: la mayoría de los porteños tienen mal humor… 😉
Santiago Lucas
Hola N3RI. Nací en Capital Federal hace 22 años (casi 23) y cuando tenía 12 (año ’99) nos mudamos a un pueblito del interior llamado Tres Lomas donde hasta hoy resido.
Es verdad que acá el trato es diferente, es un pueblito de 7 mil habitantes y todos se conocen, se saludan, etc. Casualmente ayer fue a un mercado y le bromee a la cajera «Qué lindo el aire condicionado. Me puedo quedar?». Salís a caminar, saludas a, digamos, 10 personas, las 10 te van a responder.
No hay edificios, ni grandes tiendas, ni shoppings, ni cine, ni transito, ni semáforos. Un pueblo tranquilo, de gente humilde. «Pueblo lindo» es su slogan 😛
Yo creo que lo que le pasa a las grandes ciudades como Bs. As. no cambiará en mucho tiempo, es más, posiblemente empeore. Pero quien sabe, 50 años de prosperidad económica, como dijiste, es un GRAN cambio si te lo pones a pensar 😛
Por otro lado, Tres Lomas, creció mucho este tiempo. Fue y será un pueblo chico por siempre. Me preguntan qué me gusta más, si la ciudad o esto, y no se, porque siempre extraño la ciudad que me vio nacer (caminar en la muchedumbre, mirar los edificios, las fachadas de los balcones antiguos, ir al cine, Mac Donals, Alto Avellaneda, la Boca, la calle Florida, etc., etc.). Espero que este pueblo en los próximos años no se transforme en una gran ciudad, y que la gente siga siendo así, sencilla y humilde.
Julieta
No sé si es mal humor o falta de educación ,a veces me siento una marciana porque conduzco mi auto cumpliendo con todas las disposiciones ,saludo cuando llego a algún lugar ,pido perdón y pido permiso ..Son palabras que parece estuvieran desterradas del léxico porteño …
Saludoa
abby
Venganse a Rosario que tiene lo mejor de los dos mundos!
Marinapc
Me gusto mucho el post. En mi opinión, la razón de este «mal humor» del que hablás tiene mucho que ver con la paranoia. O por lo menos así lo veo yo, no es mal humor, el mal humor solo no alcanza para ser agresivo con los otros… Es el sentimiento de que el otro, el extraño nos va atacar en cualquier momento…
Yo soy porteña y con orgullo porque amo mi ciudad, y realmente no me considero alguien de «mal humor». No puedo entrar a un negocio y ni desear buenos días, si me choco con alguien me paro y le pido perdón, etc… Pero a veces yo misma también me encuentro con estas actitudes en mi misma… Por ejemplo, si alguien desconocido me saluda en la calle mi primer reacción probablemente sea negativa, sin embargo cuando voy a Córdoba, donde tengo familia, me parece encantador como todos se saludan por la calle… La diferencia? Que en un pueblito de Cordoba me siento mucho mas segura
no estoy del todo segura si es una sensación propia o creada por los medios, pero tengo la sensación de que ese ataque al desconocido se debe mas que todo al miedo de que nos haga algo malo, miedo que se trasmite mucho mas en las grandes ciudades. Es como si inconcientemente la cajera representara a la empresa que seguro me esta cagando y me quiere sacar plata, el transeúnte represente a todos los tipos que van con un arma y te matan por 5 pesos, el colectivero represente al que atropella a una vieja y se escapa sin responsabilizarse sobre lo que hizo. Y si es posible cambiarlo? Diría que es muy complicado, creo que la paranoia funciona muy bien en muchos niveles y para cambiarla deberían cambiar muchas cosas en la sociedad que no creo que vayan a cambiar pronto.
No creo que las presiones de la vida diaria sean parte del asunto en lo absoluto.
Marinapc
A la pelota me mande un comentario larguismo! Jaja
N3RI
MarinaPC a mí me encantan los comentarios larguísimos =)
A mí, que abogo por la actitud contraria, me cuesta comprender eso de «temer a todos por las dudas que uno de ellos sea malvado». Yo prefiero darles el beneficio de la duda. Además, el «miedo» no explica algo: generalmente el mal humor porteño apunta a seres más débiles: te molesta el anciano que camina lento, el pobre que está tirado en el piso. Los adultos a los niños. Los jóvenes a los viejos. Las
viejas chetasmujeres que se consideran muy importantes a los de clase media. A mí, que soy hombre, relativamente alto y corpulento, pocos me miran con mala cara, pocos me chocan, pocos me putean (también influirá supongo que si nos chocamos yo te miro con una sonrisa y te digo «uh disculpá»)Si fuera por miedo, no sería así, ¿no te parece?
La cajera (mi hermana lo es) no representa a nadie, pobrecita ella es maltratada por la empresa y maltratada por nosotros los clientes. Por cierto, los porteños que disfrutan hacer escándalo en el supermercado, siempre forrean a las cajeras, gritan e insultan… pero cuando viene el gerente o el seguridad, se cagan en las patas (sean hombres o sean señoras). ¿Y ahí qué pasó?
Por último: ¡No te das una idea del ENORME poder de una sonrisa! Es algo casi mágico que va transformando el mundo a tu alrededor gracias a su efecto contagioso. Estoy tan convencido de eso, que hasta podría basar toda una religión en esa única idea.
Marinapc
Gracias por la respuesta =)
Hmmm quizás no se termino de entender a que apuntaba mi respuesta. Obvio que la cajera no es ni representa al supermercado, pero es el «eslabón débil». Si el cajero fuera un tipo de metro noventa y lleno de músculos, como decís vos, pocos lo atacarían, plenamente de acuerdo. Y si, es justamente el mas débil al que se ataca. Mi punto es que inconcientemente atacamos al que sentimos que podemos vencer porque nos sentimos «vencidos» por otro al que no podemos atacar ni defendernos. Yo trabajaba en atención al
cliente y me comía montones de puteadas, algunas de ellas seguidas de disculpas y el clasico «se que no es tu culpa»…
Creo yo que, al sentirse atacados (exageradamente, por eso es paranoico), se reacciona atacando al que se puede atacar, aunque en realidad no tenga nada que ver.
Pero estoy hablando de una reacción inconciente, nadie te va a decir «lo que pasa es que estoy enojado con mi jefe y si lo puteo me echan, por eso es mas fácil agarrarmelas con vos», digamos. Pero, en frío, tampoco saben muy bien porque miran con mala cara al kiosquero.
No lo justifico en lo absoluto y creo que es un gran problema de las grandes ciudades en su mayoría.
Y si, la sonrisa tiene un poder enorme y puede ayudar a cambiar toda la situación para mejor.
Fedex
Para mi el malhumor proviene de que queremos hacer todo rapido (aunque nada nos corra) y no entendemos que si hacemos las cosas mas calmados, con mas amabilidad y demas es cuando en realidad ganamos tiempo.
Me pasa con el auto muchas veces, es donde mas lo siento…
En el resto de las cosas trato siempre de saludar, dar las gracias y pedir permiso, etc…
Muy buen post, saludos!!
CARMIÑA
Hola N3RI,COMO LE VA A USTED? ES CORRENTINO?.SABE QUE ESTUVE EN VARIAS OPORTUNIDADES EN UN PUEBLO,que LE DICEN CIUDAD PERO PARA MI ES PUEBLO A 90 KM DE LA CAPITAL.Y ODIO QUE ME DIGAN PORTENA, HASTA ME HAN LLEGADO A DECIR CAPITALEÑA.
Una cosa es haber nacido en capital y otra muy distinto ir a estudiar o trabajar porque no te queda otra, yo naci en Lanus, y trabajo y estudio en la capital.Adoro mucho esta gran ciudad y sinceramente se la extraña mucho cuando se esta lejos….en Corrientes me han dicho si porque donde tu vives hay inseguridad, que en Bs As viven los que se la creen ……Pero no es asi ellos parece que no entienden nada, Porteño viene de puerto y si sos de la prov, sos bonaerense. El hecho de estar en el microcentro no es ser porteño, y con respecto al malhumor si a veces lo llevo,la mayoria de las personas lo tienen consigo…me rebientan los viejajes caminando lento cuando uno va apurada, los quilombos que se arman, los piquetes, disturbios…el subte lleno que parecemos ganado, etc.Creo que es un malhumor porque uno nunca tiene timepo de hacer las coasas que quiere, por eso vive quejandose, pero quien no se queja? que el provinciano no se queja de nada?
Pero pese a todo amo Buenos Aires, cuando estoy lejos me agarra nostalgia, no me adapto en otros sitios, yo no soy de saludar mucho, alla en el norte pasas por la calle y todo el mundo te dice Hola, como le va?…. y yo me pregunto quien es??? de donde me conoce?…jeje.
Son asi, los pueblerinos(que no les moleste), Aparte son mas chusmas que en Bs As.Se te fijan en todo…pero todo eh!
Aqui tenes mas opciones de diversion…
Saludos!
Lore
Me encantó saber que alguien piensa como yo, que no soy la única frustrada por no poder con ese monstruo de la idiosincracia porteña; yo vivo en Cap Fed y si es muy cierto todo lo que dices; soy extranjera, mexicana exactamente. No creo que se pueda erradicr esa forma de ser, a mi me desgasta mucho poner toda la onda para tratar bien a la gente (lo que me parece que es lo normal)y no recibir lo mismo, no quisiera que se me pegue esa forma de ser pero ahora me tocó vivir aquí y no me queda otra que adaptarme o adaptarme. Saludos!
gonza
Buscando sobre la mala onda en bs as, llegué a este blog. Estuve leyendo toda la nota y los comentarios. Vivo en San Telmo y realmente sé de qué hablan. Además, acá me encuentro con la paradoja de los turistas, que van por la calle en otro mundo, desconectados de nuestra locura.
En lo personal, creo que somos una sociedad muy individualista, históricamente. También egoísta. Es realmente cierto lo del maltrato naturalizado al desconocido. Se ve claramente en el subte, en el almacén, en el colegio, en la calle, en todos lados. La hipocresía que tenemos también es determinante: nos creemos super solidarios y amables, hablamos de eso con nuestros amigos mientras le sacamos el asiento a una señora en el colectivo, o salimos desaforados de la puerta del subte chocando a todos. O nos adelantamos en la cola del supermercado, o abrimos el paraguas cuando llueve ignorando completamente las caras que nos rodean mientras les pegamos con las puntas.
Nos creemos los mejores y ni siquiera somos buenos. Además, somos una sociedad claramente racista. No sólo con el color de piel, con el modo de vestir, con el peinado, con la marca del auto, el modelo de celular… Es re común decir sobre algo vulgar «es re cabeza». Piensen lo que significa y si no es nazi esa forma de ver las cosas o personas.
En resumen, creo q somos egoistas, racistas, individualistas… que motivo tiene una sociedad así para andar alegre?
saludos
marceland
La verdad es que me siento más que identificada con este post.
Soy de Tucumán y vivo en Capital Federal hace 3 años.
Trabajé 2 años y medio en la zona de Pacífico, y era muy feliz, iba tranquila al trabajo, sin pelearme con nadie y llegaba a horario, todo era paz.
Hace 2 meses trabajo en microcentro…es impresionante cómo me cambió el humor venir para acá. Vivo a 30 cuadras de mi trabajo, no importa si salgo a las 8:30 siempre llego 9:20/9:30…no puedo creer lo que tardo y lo que tengo que pasar para llegar, me estresa. No sólo por el gran tráfico de vehículos que hay, todos yendo hacia microcentro, sino que la histeria de la gente es mortal.
A todos mis amigos de Tucumán siempre les digo que nunca vi tanta gente mayor maleducada y desesperada por un asiento. Nos tratan peor porque somos jóvenes, es como si hubiera un prejuicio enorme de que porque sos joven, sos maleducado. Es muy común lo de cruzarte un «viejo amargado». Hubo veces que hasta me empujaron para subir a un colectivo, porque creían que me quería colar =S
El «porteño» discute por todo, no importa si son 5 centavos en la máquina del bondi, o si el chofer está apurado y ni siquiera se detiene en la parada que debería parar, si sin querer lo empujaste, si te quedaste parado en el medio del bondi porque tenés una mochila enorme y no podés pasar…etc etc y más etcétera.
Lo peor de todo, es que es contagioso.
del interior
Me gustó mucho el artículo! Coincido con mucho de lo que decís, yo siendo del interior del país me llevé muchas de las mismas sensaciones al visitar Buenos Aires! Me sorprendí mucho, especialmente porque además del mal humor era como una constante no «respetar» al otro, en el sentido de verlo como una persona y no como una cosa que molesta y ni me importa.
Lo de los tacheros es para anécdotas interminables! Siempre me daba la impresión de que sentían que te «hacían un favor». No sé hablo de actitudes que se notan! Se siente esa tensión en el aire, jaja.. Había gente que me cruzaba y era ese no sé qué de sentirte como un ser humano otra vez…oh, sorpresa!..se trataba de gente del interior.
No todo fue malo ni de lo peor, claro…pero hay mucho de eso del mal humor, de la agresividad silenciosa. Saludos!